En el Gobierno ha ganado la tesis de la alianza/refuerzo de la clase
económica internacional no tradicional con interés nacional. Esto en detrimento del empresariado nacional, y la razon es mas politica que propiamente de ensanamiento economico.
La destrucción terminal del empresariado nacional disminuye considerablemente
la competitividad de las ofertas política, aunado al hecho calculado de que la lealtad del capital internacional es más fiable que la
que pueda dar el menguado empresariado nacional.
El nuevo orden económico al que alude el presidente Maduro es la
colonización comercial de los mercados emergentes en el país. No es el auspicio de la suspension de las elecciones y mucho menos en contra de determinados duenos de comercios. No solo es recuperacion de popularidad. Es un proposito que
aleja del poder a los aspirantes y que efectivamente instaura un nuevo orden
economico. La guerra económica no es contra el frenesí importador, sino
en contra de sus mercados. Es contra el capital internacional tradicional.
Todo esto aleja la posibilidad de poder y destroza la
igualdad política de los actores quienes adversarn al Gobierno. Los subyuga al capital internacional
emergente. En criollo y como se alude en la jerga partidaria, Maduro
amarro por arriba, bien arriba.
Todo ello debe dar a entender que quien pretenda la cuspide
del poder debe venir acompando por un trabajo en el marco interacional y no precisamente por descubrimiento de la noche a la manana fundado en eclecticismos romanticos. El Gobierno conoce que el poder ya no solo se mantiene con los connacionales sino
con alianzas, aveces complacientes, de actores globales insurgentes claves, y mas aun, cuando estos son socios seran comerciales.
Venezuela seguirá siendo un país semiabierto, con mucho
mayor control. Sus fronteras, su ubicacion geografica y el petróleo nos salva y condena.
@villachitty
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