Nelson J. Villavicencio
¿Para qué repetir los mismos errores habiendo tantos errores nuevos por cometer? es una frase celebre de Bertolt Brecht. Es la primera que se me viene a la cabeza cuando leo la orden del día de la próxima sesión de la Asamblea Nacional. Esgrimo las razones que me convencen de que es una opción políticamente incorrecta la declaratoria del abandono del cargo del Presidente.
Su naturaleza. Lamentablemente pareciera que existe una incomprensión sobre las esferas derecho y política, entendida ésta última como poder. El derecho es una respuesta a la política, pero no la única. La política puede hallar respuestas en sí misma. No se pueden seguir buscando respuestas donde no las habrá. Se siguen buscando respuestas en la instituciones y el Estado de Derecho. He sido crítico de la hiperconstitucionalidad que se le da como respuestas a algunos problemas que son estrictamente políticos. He sospechado que ha podido ser una especie de relajamiento de mi parte, pero con el tiempo he confirmado que no es tan así. Si hay algo que está mal, la respuesta siempre es que es inconstitucional. Si un niño se cae de un árbol y se quiebra una rodilla, es inconstitucional. Si una abuela va cruzando una calle y una moto la golpea, es inconstitucional. Me disculpan los excesos y lo exagerado de los ejemplos, pero así he percibido durante varios años las respuestas, sobre todo por parte de quienes aspiran el poder.
La inconstitucionalidad se ha convertido en uno de los cliché del discurso político. La declaratoria del abandono del cargo del Presidente se inscribe en la línea de la hiperconstitucionalidad. Seguramente es una ocurrencia de algún genio que en su casa se puso a jurungar la constitución y al son de contar hasta 10 mientras pasaba las páginas de la Constitución encontró tal argumento o de algún foráneo que cree que Maduro es Dilma y Tareck es Temer.
Cognitiva. Es una respuesta que para el país resulta cognitivamente complicada. Siendo esto así, exige un mayor esfuerzo comunicacional, desafío insuperado aun para menesteres menos complejos.¿Cómo el país puede creerse que luego de 1 año de una especie de guerra de pokemones entre el poder legislativo nacional frente a los demás poderes ejecutivos en las actuales circunstancias sociales y económicas, “una declaratoria de abandono del cargo” pueda tener efecto legal, social y político?